En redes sociales algunos usuarios presentan la ivermectina como un medicamento milagroso, capaz de curar prácticamente cualquier enfermedad. Pese a que este medicamento está aprobado para el uso contra gusanos parásitos, no hay pruebas a día de hoy de que sea un tratamiento efectivo para tratar el ébola, el COVID-19, el hantavirus o el cáncer.
“La ivermectina es un medicamento que pertenece al grupo de los antiparasitarios cuyo mecanismo de acción se relaciona con la parálisis neuromuscular de algunos parásitos”, señala Pablo Caballero, farmacéutico del área de Divulgación Científica del Consejo General de Colegios Farmacéuticos.
En la página web del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) explican, en la misma línea que el experto, que “pertenece al grupo de las avermectinas, y se utiliza desde la década de 1980 para el tratamiento y control de diversas enfermedades parasitarias que afectan tanto a las personas como a los animales.”
La ivermectina se administra por vía oral o por vía tópica, en función de la infección que se requiera tratar. A día de hoy, se emplea como tratamiento oral de algunas parasitosis, como la estrongiloidosis gastrointestinal, la microfilaremia por Wuchereria bancrofti y la sarna. “Por vía tópica en forma de crema se usa para tratar las lesiones inflamatorias de la rosácea, una enfermedad inflamatoria crónica de la piel, no contagiosa, que afecta sobre todo a la zona central de la cara”, indica Sonia Luque Pardos, farmacéutica hospitalaria del Grupo de trabajo AFINF de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH).
No, no cura el cáncer
El actor y director Mel Gibson aseguró en una entrevista a principios en el podcast de Joe Rogan, uno de los presentadores más escuchados en los Estados Unidos. Gibson aseguró que 3 amigos con cáncer en estadio IV (metastásico) supuestamente se curaron de la enfermedad después de usar antiparasitarios como la ivermectina. Los comentarios del actor dieron alas a numerosos desinformadores y estafadores para promocionar este y otros productos similares para curar el cáncer (1,2 y 3). Estas cuentas utilizan de manera habitual falsos doctores generados con inteligencia artificial para difundir recomendaciones sin ninguna evidencia científica.
Sin embargo, no existe ninguna evidencia científica sólida de que la ivermectina cure el cáncer en humanos y, a día de hoy, no está aprobada para tratar ningún tipo de cáncer, ni en personas ni en animales.
“El rumor sobre este posible uso surge de algunos estudios preclínicos (en células y animales de experimentación) que observaron que la ivermectina puede afectar el crecimiento de algunos tipos de células cancerosas o potenciar el efecto de otros tratamientos. Sin embargo, este tipo de estudios no han demostrado que el medicamento sea eficaz o seguro en pacientes humanos”, explica Sonia Luque. De hecho, todavía se necesita mucha investigación antes de que la ivermectina pueda llegar a ser aprobada para prevenir o tratar enfermedades distintas de las infecciones parasitarias.
Cabe recordar, por poner cierto contexto, que existen numerosos compuestos capaces de ejercer efectos antitumorales in vitro, pero que no pueden ser aplicados en clínica como tratamientos frente al cáncer debido a distintos factores. “Por ejemplo, a que en ensayos clínicos en humanos no han demostrado eficacia o a que resultan demasiado tóxicos en las dosis en las que serían eficaces”, incide Pablo Caballero.
Además, agrega este experto, es impreciso hablar de una ‘cura del cáncer’, pues existen cientos de tipos de cáncer que se diferencian, por ejemplo, por su perfil de mutaciones (lo que determina su capacidad de progresión, metástasis y también la respuesta a los tratamientos), por lo que la eficacia de un posible tratamiento antitumoral debe demostrarse en cada tipo de cáncer.
Tampoco es eficaz para tratar el ébola, el hantavirus o el COVID-19
No existen pruebas fiables en humanos de que la ivermectina pueda emplearse para tratar estas infecciones. Como ocurre en el caso del tratamiento del cáncer, existen algunos estudios preclínicos (estudios in vitro, en modelos animales… pero no en humanos) que apuntan a un posible efecto en células infectadas por SARS-CoV-2, “pero estos efectos no se han traducido en resultados de eficacia de suficiente magnitud en ensayos clínicos en humanos”, explica Pablo Caballero.
Una vez más, Sonia Luque recuerda que su única indicación aprobada actualmente es el tratamiento de las infecciones producidas por parásitos.
¿Por qué se vende como remedio milagroso?
Sonia Luque considera que la idea de que la ivermectina es un «remedio para todo» probablemente surgió durante la pandemia de COVID-19, “cuando la difusión de información no contrastada en redes sociales y otros medios contribuyó a que se extendiera la idea de que este medicamento podía servir para tratar numerosas enfermedades.”
El fármaco goza de buena reputación gracias a su gran eficacia contra diversas enfermedades parasitarias. Además, algunos estudios preclínicos (en laboratorio y modelos animales) han indicado que también podría actuar contra virus, células cancerosas y otras afecciones.
Sin embargo, esta experta insiste en que es importante recordar que los resultados obtenidos en estudios de laboratorio no son suficientes para demostrar que un medicamento es eficaz en personas. “En muchos casos, los estudios clínicos posteriores no confirmaron los beneficios de la ivermectina”, agrega. Es más, hasta la fecha , la evidencia científica solo respalda su uso para las indicaciones para las que ha sido aprobada, principalmente el tratamiento de determinadas infecciones causadas por parásitos.
¿Las autoridades la han prohibido por ser barata?
Actualmente, existen medicamentos comercializados con ivermectina como principio activo, tanto para su uso en población humana como en sanidad animal. Por tanto, “la ivermectina no está prohibida”, coinciden los expertos consultados.
Como ocurre con cualquier medicamento de uso humano, la autorización de una indicación terapéutica exige la demostración de eficacia y seguridad en ensayos clínicos, “por lo que las indicaciones aprobadas para la ivermectina son aquellas que cuentan con el respaldo de datos clínicos sólidos”, explica Pablo Caballero.
“El hecho de que no se haya aprobado para el tratamiento del cáncer o de infecciones causadas por virus no se debe a su coste ni a otros intereses económicos, sino a la falta de evidencia científica que demuestre su eficacia en estas enfermedades. Hasta la fecha, los estudios clínicos (realizados en personas) no han demostrado que la ivermectina aporte beneficios para tratar estas enfermedades”, explica Sonia Luque.
Esto no impide que en el futuro se pueda aprobar una nueva indicación en caso de que se demuestre que se trata de un tratamiento eficaz y seguro. “De hecho, esto es algo habitual en el ámbito de los medicamentos. Muchos de ellos se autorizan inicialmente para una única indicación y, con posterioridad, se incluyen nuevas indicaciones autorizadas, una vez se han llevado a cabo estudios clínicos”, puntualiza Pablo Caballero, farmacéutico del área de Divulgación Científica del Consejo General de Colegios Farmacéuticos.
Cuidado: la ivermectina de uso veterinario es diferente a la de uso humano
Existen en el mercado medicamentos específicos de ivermectina de uso veterinario para el tratamiento de las infecciones por parásitos en animales. “Es muy importante destacar que estos medicamentos no deben usarse en personas ya que las formulaciones (dosis y excipientes) son diferentes y pueden producir efectos adversos graves (intoxicaciones graves). La seguridad de estos medicamentos solo ha sido probada en la especie animal para la que van dirigidos, no en humanos”, dice Sonia Luque.
En la misma línea, desde la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos señalan que “las personas nunca deben tomar medicamentos para animales, ya que la FDA solo ha evaluado su seguridad y eficacia en la especie animal concreta para la que están etiquetados. Estos medicamentos para animales pueden causar graves daños en las personas.”
En el caso de los humanos, al ser un medicamento, siempre debe prescribirla un médico, por lo que únicamente puede dispensarse en las farmacias con receta médica. La dosis, la duración del tratamiento y la forma de administración dependen del tipo de infección y del peso de la persona a tratar. “Es muy importante no automedicarse, no modificar la dosis por cuenta propia y completar el tratamiento según las indicaciones recibidas y ante cualquier duda, consultar con el médico/médica o farmacéutico/ farmacéutica”, concluye Sonia Luque.
La ivermectina está contraindicada, según se informa en la ficha de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), en personas con hipersensibilidad conocida a este fármaco. Se deberá evitar su uso en embarazo y lactancia salvo que el tratamiento se considere estrictamente necesario, así como niños que pesen menos de 15kg o personas inmunodeprimidas.
These materials were developed in 2026 for the Prebunking at Scale project, with support from the European Fact-Checking Standards Network (EFCSN)/ Estos materiales se elaboraron en 2026 para el proyecto Prebunking at Scale, con el apoyo de la European Fact-Checking Standards Network (EFCSN).
Fuentes
Pablo Caballero, farmacéutico del área de Divulgación Científica del Consejo General de Colegios Farmacéuticos
Sonia Luque, farmacéutica hospitalaria del Grupo de trabajo AFINF de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH)
Página web del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal)
Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos
Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS)
