Apenas unas horas después de los ataques de 2001, internet ya albergaba las primeras teorías conspirativas sobre este suceso, un fenómeno que más tarde encontraría en las redes sociales el altavoz definitivo para escalar a escala global.
A pesar de haber sido refutadas por las investigaciones oficiales, todavía hay círculos que piensan que ningún avión chocó durante los atentados del 11 de septiembre de 2001, que el Gobierno de Estados Unidos organizó los ataques o que los conocía y otro aseguran que ningún judío murió en los ataques.
Aquí repasamos las teorías de la conspiración más difundidas y por qué tanta gente cree (todavía) en ellas.
Primero, un breve repaso: ¿qué pasó el 11-S?
Diecinueve terroristas de Al-Qaeda secuestraron cuatro aviones comerciales el 11 de septiembre de 2001 y estrellaron dos de ellos contra las torres gemelas del World Trade Center en la ciudad de Nueva York, señalan en los archivos de la Casa Blanca.
Según la Comisión de Investigación del 11-S, el 11 de septiembre de 2001, las Torres Gemelas del World Trade Center (WTC 1 y WTC 2) fueron impactadas con 16 minutos de diferencia por aviones Boeing 767-200ER. La WTC 1 fue impactada a las 8:46 a. m. por el vuelo 11 de American Airlines y se derrumbó a las 10:28 a. m. La WTC 2 fue impactada a las 9:02 a. m. por el vuelo 175 de United Airlines y se derrumbó a las 9:58 a. m.
Además, otro avión se estrelló en el Pentágono en Washington, D.C. y un cuarto avión se estrelló en Pensilvania. El atentado mató a casi 3.000 personas e hirió a otras miles. Aquí puedes leer la investigación completa.
11-S y las teorías de la conspiración
Algunas de las teorías señalan directamente al Gobierno de Estados Unidos como responsable del ataque apoyándose en la supuesta existencia de planificaciones previas como el llamado ‘proyecto MASCAL’. No obstante, MASCAL no era un proyecto secreto, sino el acrónimo de Mass Casualty (víctimas en masa), un término que designa los simulacros de contingencia de los ejércitos ante posibles atentados o catástrofes.
Un caso concreto que alimentó este bulo fue una simulación real el 24 y el 26 de octubre de 2000 en el Pentágono y sus inmediaciones, donde se ensayó la respuesta ante el impacto de un avión contra el edificio y en otros puntos como estaciones de metro cercanas. Muchos conspiranoicos consideraron estas maniobras como una preparación del Gobierno para el atentado real.
Otra de las mentiras que circulan es que ningún judío falleció en el atentado. Sin embargo, Un informe del departamento de Estado de EE.UU. realizado en 2005 presentó un listado de judíos con nombre y apellido que fallecieron en el atentado.
Nostradamus tampoco predijo el atentado
“En el año del nuevo siglo y nueve meses / Del cielo vendrá un gran Rey de Terror… El cielo se quemará a cuarenta y cinco grados. El fuego se aproxima a la gran nueva ciudad / En la ciudad de York, habrá un gran colapso / 2 torres gemelas destrozadas por el caos”. Poco después del atentado también comenzó a circular esta supuesta predicción del atentado. No obstante, nunca escribió esto como se indica en este texto de El Telégrafo. Son mezclas o readaptaciones de algunas de sus frases a las que se añaden invenciones.
Otros mensajes en redes sociales aseguran de manera errónea que ningún avión impactó contra el World Trade Center en Nueva York. No obstante, Full Fact, miembro como INFOVERITAS de la European Fact-Checking Standart Network (EFCSN, por sus siglas en inglés) explica en este artículo que en internet circulan numerosas fotos y vídeos del vuelo 175 aproximándose y estrellándose contra la Torre Sur, en parte porque mucha gente estaba fotografiando las consecuencias del primer atentado. “Además de los testimonios de testigos presenciales , fotografías y vídeos del impacto, también se recuperaron fragmentos del avión de entre los restos de las torres”, indican.
¿Por qué la gente cree en teorías de la conspiración?
Catástrofes y crisis globales como los atentados del 11-S, la DANA o la pandemia de COVID-19 generan profundos vacíos de información que desestabilizan nuestras necesidades psicológicas básicas. Al cerebro humano le incomoda profundamente la incertidumbre. Por ello, ante la falta de certezas, las teorías de la conspiración ganan terreno con facilidad: ofrecen explicaciones verosímiles que, aunque falsas, devuelven a las personas una aparente sensación de control.
Según el estudio meta-analítico publicado en 2023, en la revista científica Psychological Bulletin de la Asociación Americana de Psicología, hay dos tipos de necesidades en juego: comprender el mundo y encontrar explicaciones para eventos ambiguos o inciertos, y sentirse seguros y tener control en situaciones que pueden ser percibidas como amenazantes o inseguras.
Según la revisión de los autores, las teorías conspirativas implicaban tres ingredientes principales: que existen conspiradores, que ellos tienen planes ocultos y que los mueven intenciones malignas contra otros o contra la sociedad.
Los hallazgos centrales son que a medida que las personas muestran una mayor percepción de amenaza y peligro, mayor desconfianza en las instituciones y la autoridad, más aversión a la incertidumbre, más niveles de paranoia y mayor presencia de un estilo de apego evitativo, veremos una mayor presencia de la ideación conspirativa, que es la tendencia a respaldar las teorías conspirativas.
Fuentes
Página web de la Comisión de Investigación del 11-S
Página web del Instituto Médico Militar de Estados Unidos
Texto de El Telégrafo
Estudio meta-analítico publicado en 2023, en la revista científica Psychological Bulletin de la Asociación Americana de Psicología, sobre Teorías de la conspiración
