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Los teléfonos móviles no son tóxicos, radiactivos o peligrosos

Muchos dispositivos electrónicos, como estos aparatos también emiten radiaciones. Sin embargo, no hay evidencia científica de que sean nocivos para la salud.

Un chico hablando con el teléfono móvil. Foto: Freepik
                             Un joven hablando por el teléfono móvil. Foto: Freepik.

4 de febrero de 2022/ Infoveritas

En los últimos días circulan por diferentes redes sociales, entre ellas Twitter, algunos titulares de diferentes medios de comunicación que aseguran que la radiación que emiten los teléfono móviles es tóxica, radioactiva y la vinculan además con suspuestos efectos nocivos para las personas.

«Estos son los móviles más radiactivos: consulta si tu teléfono está entre los más tóxicos», se puede leer en uno de los titulares. «Los smartphones que más radiación emiten», encabeza otra noticia. Otro es más alarmista: «Radiación en los móviles: estos son los más tóxicos del mercado».

En concreto, los artículos se están difundiendo en base a los datos que maneja la Oficina Alemana para la Proteccción contra la Radiación (BfS, por sus siglas en alemán) sobre la tasa de absorción de energía (SAR, por sus siglas en inglés) de los diferentes modelos de móviles del mercado.

Sin embargo, los interpretan de manera errónea asegurando que el organismo ha elaborado un listado con los smartphones más tóxicos, cuando sólo es una tabla informativa.

¿Qué es el SARS?

La tasa de absorción específica (en inglés, specific absortion rate), aporta a los consumidores información sobre la exposición a los campos electromagnéticos. Mide la cantidad de energía emitida por un dispositivo que absorbe nuestro cuerpo. El SAR se mide en laboratorio y es unas condiciones concretas. Su unidad de medida son los Watt por Kilogramo.

La Oficina Alemana para la Protección contra la Radiación, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente del país, tiene una base de datos donde muestra la tasa de absorción específica de 3.807 modelos de teléfonos móviles, la mayoría disponibles en el mercado. El listado no es nuevo, ya que se realizó por primera vez en 2002.

El listado se divide en tres columnas. En la primera se muestra el modelo y una etiqueta donde se indica si es un modelo actual o si ya ha sido descatalogado. En la segunda y en la tercera informa sobre la tasa SAR en la oreja y en el cuerpo, respectivamente. A la izquierda de la tabla aparecen diferentes filtros en función del fabricante, la tasa de absorción o el tipo de modelo.

En ningún punto señala que se trata de un ranking para evaluar la toxicidad de los diferentes dispositivos. Se trata sólo de una tabla informativa para el consumidor.

Los fabricantes de teléfonos móviles (Apple, Samsung, Sony…) comparten la tasa de absorción específica de cada modelo que comercializan. Indican el valor máximo de SAR de las dos maneras más frecuentes de uso del dispositivo:

  1. Al sostener el teléfono durante una llamada
  2. Al llevar el teléfono en el bolsillo

Lo hacen de acuerdo con las normas europeas EN 62209-1 y EN 62209-2. Se trata de normas estandarizadas y por tanto los valores de la tabla sí son comparables.

¿Cúales son los límites?

En Europa, tal y como recuerda la BfS en su página web, el SAR de los teléfonos móviles no debería exceder los 2 Watts por kilogramo. Se trata del mismo valor que pone como límite la Comisión Internacional de Protección contra las Radiaciones No Ionizantes (ICNIRP, por sus siglas en inglés) desde el año 1998 y la Comisión Europea. En Estados Unidos, el límite es algo más bajo y se sitúa en 1,6 Watts por kilogramo.

No obstante, la BfS precisa en su página web que ninguno de los modelos comercializados actualmente “supera el límite de los 2 W/kg recomendado por la ICNIRP”.

No hay evidencias de que los móviles tengan efectos nocivos para la salud

Los datos de salud pública no muestran ninguna relación entre la exposición a la energía de radiofrecuencia del uso del móvil y problemas de salud. La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), responsable de monitorizar y evaluar los efectos adversos de la radiofrecuencia que emiten los móviles, destaca en su página oficial que no existe evidencia científica consistente o creíble de problemas de salud causados por la exposición a la energía de radiofrecuencia emitida por los teléfonos celulares.”

Uno de los efectos que más se ha estudiado de la radiación de los teléfonos móviles es la posible incidencia en los tumores. Ningún estudio u organización ha podido vincular el uso de este dispositivo con la enfermedad.

Según un estudio reciente elaborado por el Instituto de Salud Global de Barcelona no halló relación entre la exposición a campos electromagnéticos (CEM) de dispositivos inalámbricos (móviles y fijos) y tumores en el cerebro en jóvenes. Otros organismos también encontraron resultados parecidos.

El Comité científico asesor en radiofrecuencia y salud (CCARS) señala en el Informe sobre Radiofrecuencias y Salud elaborado entre 2016 y 2019  que en España “no se observa una relación entre el número de usuarios de telefonía móvil y la incidencia de tumores cerebrales, según los datos publicados por la Red Española de Registros de Cáncer (REDECAN)”.

En Estados Unidos, la tasa de cáncer de cerebro no está aumentando, a pesar del incremento de usuarios de teléfonos móviles, señalan desde la FDA.

En conclusión, no existe ninguna evidencia que demuestre que el uso de teléfonos móviles sea peligroso, tóxico o radiactivo para el ser humano.

Fuentes

Oficina Alemana para la Protección contra la Radiación (BfS, por sus siglas en alemán)

EN 62209-1 y EN 62209-2

Comisión Internacional de Protección contra las Radiaciones No Ionizantes (CIPRNI)

Comisión Europea

Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA)

Instituto de Salud Global de Barcelona

Informe sobre Radiofrecuencias y Salud (2016-2019) del Comité científico asesor en radiofrecuencia y salud