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Los problemas respiratorios de Nadal no están relacionados con la vacuna de la COVID-19

El tenista ha confirmado en su cuenta de Twitter que tiene una fisura por estrés en las costillas y que estará de baja entre cuatro y seis semanas.

Rafael Nadal       

23 de marzo de 2022/ Infoveritas

«Cuando respiro y cuando me muevo es como si tuviera una aguja dentro todo el tiempo. Me hace sentirme un poco mareado porque es doloroso. Es un tipo de dolor que me limita mucho. No es solo por el dolor: no me siento muy bien porque me afecta a mi respiración”. Así explicaba el tenista Rafael Nadal sus problemas respiratorios el pasado 20 de marzo en una rueda de prensa tras su derrota en la final del Master de Indian Wells  (California, Estados Unidos) ante el estadounidense Taylor Fritz.

Desde entonces, algunos usuarios de redes sociales aseguran que su dolor en el pecho y los problemas respiratorios son consecuencia de la vacuna contra la COVID-19.

“Visto lo ocurrido con @RafaelNadal sería prudente dejar el fanatismo y crear un comité independiente que estudie los efectos de las vacunas, detener la inoculación, a la espera de resultados. Pero esta ceguedad irracional da veracidad a que es un plan”, se puede leer en uno de los mensajes. “No paran de aparecer deportistas de élite con problemas de corazón y respiración… Algún día empezarán a replantearse los problemas de las ‘vacunas’? Pregunto”, se puede leer en otro de los mensajes.

Sin embargo, es falso: la dolencia de Rafa Nadal no es consecuencia de la vacuna contra la COVID-19.

Sufre una fisura por estrés

El propio Rafa Nadal decidió compartir en su cuenta oficial de Twitter su diagnóstico: fisura por estrés en una de las costillas, por lo que tendrá que permanecer entre cuatro y seis semanas de baja.


El representante de Rafael Nadal explica a INFOVERITAS que nada más aterrizar en Madrid, el tenista viajó a Barcelona, donde fue atendido por su médico habitual, dirigido por el doctor Ángel Ruiz-Cotorro. 

En el comunicado de prensa que emitió ayer su representante, se recoge el diagnóstico del doctor Ruiz-Cotorro: «una fisura de estrés del tercer arco costal izquierdo que se produjo en el partido de semifinales el sábado en Indian Wells».

¿Qué es una fisura por estrés?

La Clínica Mayo explica en su página web que las fisuras por estrés (también llamadas de sobrecarga) son “pequeñas grietas en un hueso causadas por la fuerza repetitiva, a menudo por el uso excesivo, como saltar repetidamente de un lado a otro o correr largas distancias”. Detallan que suelen ser frecuentes en personas que practican ciertos deportes, entre ellos el tenis.

Según este portal médico, el dolor asociado de una fisura en la costilla puede incrementar al respirar profundamente, al presionar la zona donde se ha producido la lesión o al inclinar o girar el cuerpo, unas molestias que coinciden con las descritas por el tenista durante la rueda de prensa. Se trata por tanto de una molestia muy localizada y sin ninguna relación con los efectos de la vacuna contra la COVID-19.

Por suerte, si no existen complicaciones, como una posible perforación en el pulmón, es una lesión que se cura por sí sola en uno o dos meses, el mismo periodo de tiempo que prevé estar de baja el deportista.

Para establecer una valoración adecuada, es habitual realizar algún estudio de diagnóstico por imagen, como una radiografía o una exploración por TAC.